miércoles, 15 de mayo de 2013

RESOLUCIÓN 3, aprobada por el Comité Central del Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Panamá


El Comité Central del Partido Comunista (Marxista-Leninista) de Panamá en su sesión ordinaria del día 4 de mayo de 2013 ha venido a aprobar la siguiente resolución:




EL ABSTENCIONISMO UNA POTENTE HERRAMIENTA PARA DESLEGITIMIZAR EL SISTEMA DE PODER OLIGÁRQUICO Y COMBATIR AL GOBIERNO FASCISTA DE RICARDO MARTINELLI

En cuanto alianza en el poder de terratenientes, compradores y burocráticos –impuestos y sostenidos por el imperialismo estadounidense- , el sistema de poder oligárquico instrumento de opresión y explotación generalizada del pueblo trabajador, debe ser derrocado revolucionariamente. Por haber devenido una traba para el desarrollo económico independiente para la convivencia democrática de la población y el progreso social en el país; representa una amenaza para independencia nacional y la convivencia pacífica de los pueblos de América Latina, por su colusión con el imperialismo yanqui y su política agresiva militarista y dominacionista. La dictadura oligárquica debe ser destruida. Debe ser destruida  con el recurso de la lucha de clase de la clase obrera, de la clase campesina, de la pequeño burguesía citadina y las masas de las nacionalidades originarias centenariamente oprimidas y denegadas en su existencia nacional. Esto es una cuestión de principios, es una cuestión de práctica revolucionaria, es una necesidad impostergable.

Por lo anunciado este sistema de poder oligárquico, por sí mismo y la fuerza extranjera que lo sostiene, no puede ser destruido desde dentro. Sería como creer que ganada la Presidencia de la República o un número sustancial de diputados se estaría en disposición de realizar cambios sustanciales que transformaran radicalmente el sistema de Estado y el Sistema de gobierno. Los resortes del poder real, el poder judicial y principalmente el poder de la policía militarizada, siempre escaparían de las manos del pueblo. Las experiencias políticas de Salvador Allende, en chile, como la de Daniel Ortega en Nicaragua así lo han demostrado dramáticamente.

Si se escogiese un Presidente “radical” y “súper honesto” o se ganasen números sustanciales de bancadas en la Asamblea Nacional, aunque fuese con  las mejores intenciones y propósitos  revolucionarios, ello no serviría de pauta o contribución alguna a la lucha popular por el derrocamiento y destrucción de la dictadura oligárquica de la alianza de los  Grandes Propietarios y de la Gran Burguesía neocolonial de este país. En sus efectos, no secundarios, se traduciría alimentar ilusiones en el pueblo sobre lo bien fundado que está el sistema económico y político capitalista semifeudal y neocolonial, ilusiones alrededor del gran sentido “democrático” de las clases dominantes explotadoras y opresoras; en fin, lo negativo que sería buscar destruirlo y avanzar a la nueva democracia popular y al socialismo.

Si el objetivo fuese aquel de la correlación de fuerzas sociales y políticas en beneficio de la clase obrera y de las clases populares, creando condiciones objetivas y subjetivas para una ulterior subversión revolucionaria democrático-popular y aseguramiento de su inmediato pasaje a la revolución socialista proletaria y al socialismo, entonces sería justo participar en el proceso eleccionario del 2014. Pero, no. El Tribunal Electoral, ese órgano de distorsión de la voluntad democrática del pueblo trabajador, ha impuesto sus normas y exigencia excluyentes y restrictivas, violadoras de aquellas que priman en una democracia burguesa moderna y eficaz. Las que forzosamente encadenan la inscripción y participación electoral de toda fuerza política revolucionaria independiente a su querer y mandar, aún aunque hayan sido aceptadas por partidos en formación reclamados  reformistas independientes, revisionistas, trotskystas y renegados derechistas del MLN-29. Lo que evidentemente es un suicidio político, dado que aceptan conciliar, colaborar y embellecer la dictadura del capital oligárquico y del capital monopolista imperialista.

Los embaucadores políticos colaboracionistas pueden embellecer cuanto quieran su cambio de trinchera de lucha. Pregonar sus mercancías falsas  por adulteradas con bellas palabras, pero vacías de contenido democrático y revolucionario: “Auténticos revolucionarios”, los “únicos que luchan en las calles”, de ser “izquierda revolucionaria”,  “marxistas” y “marxistas-leninistas”, pero sus consignas programáticas de “refundar” el Estado oligárquico-fascista, “democracia participativa y pluralista” (en realidad la misma y vieja democracia semifeudal, oligárquica, les desenmascara. ¡Traidores y renegados de la revolución democrático-popular y de la revolución socialista proletaria en nuestro país!

Para las clases sociales y los sinceros revolucionarios que no son parte de este odioso sistema  económico y político, que sienten en carne propia el escarnio de su odiosa dictadura cívico-policial, de la vergüenza patriótica por el servilismo de que hacen gala las clases explotadoras y su políticos, sean de derecha o de “izquierda”, la mejor escogencia política consciente es ponerse de parte del abstencionismo electoral, de ningún modo político como pretenden condenarlo los bonzos políticos colaboracionistas.

Nos llaman a votar, para que de algún modo convalidemos su criminal y antinacional dictadura civil, pues aceptemos el reto. Participemos en el proceso eleccionario del 2014 botando el voto, anulándolo o votando blanco. La abstención electoral, en este país, es norma constitucional reconocida. ¡La abstención es derecho constitucional!  ¡Desde hace cuatro décadas nuestro pueblo trabajador, permanentemente anti-oligárquico y antiimperialista yanqui, aunque lo hay hecho instintivamente  ha estado marcando su rechazo por medio del abstencionismo electoral! ¡Un promedio de un 20 ó 25% del electorado popular, en ese tiempo, ha estado “votando” absteniéndose, votando blanco o anulando su voto! ¡Démosle organización y consciencia anti-oligárquica y antiimperialista!

Asumiendo ésta conciencia, levantando la bandera revolucionaria de la Nueva Democracia  Popular contra la continuidad del sistema oligárquico de poder, la del antiimperialismo y la del anti-semifeudalismo, nosotros los comunistas (marxistas-leninistas) de Panamá invitamos a la clase obrera, a la clase campesina y a los revolucionarios sinceros y honestos a abstenerse en las próximas elecciones del 2014.

-         Porque participar y votar se traduce en apoyar este sistema económico explotador y hambreador, y este sistema político organizado por los ricos y superricos; los que más se llenan de riquezas, venden  los recursos del país, agravan la desocupación masiva, mantienen los aumentos salariales a cuenta gotas, reducen drásticamente los servicios sociales, sanitarios, médicos, pensionísticos y de seguridad social;

-         Porque votar se traduce darle carta blanca al fascista Ricardo Martinelli para que siga recortando las libertades democrática, remilitarizando a la Fuerza Pública y fascistizando a toda la sociedad panameña;

-         Porque participar y votar es darle carta blanca al amo colonial, el imperialismo estadounidense, por medio del gobierno títere y fascistoide de Ricardo Martinelli de seguir utilizando nuestro país y nuestro territorio como rampa de desestabilización y agresión contra países, pueblos y Estados que defiende su propia soberanía nacional y soberanía estatal;

Por todos estos motivos y razones los comunistas (marxistas-leninistas) de Panamá convocamos a la clase obrera, a las clases trabajadoras  y al pueblo, en general, que colocados de cara al en curso proceso  electoral del 2014, asuman el abstencionismo electoral como grito de rechazo del odioso e intolerante sistema de poder oligárquico antipopular, antidemocrático y antipatriótico. Con la convicción de que  cuanto más pronto nos deshagamos de éste sistema anacrónico, más pronto podremos construir una nueva sociedad más justa, igualitaria y de satisfacción plena de las necesidades materiales y espirituales de todo nuestro pueblo.

El abstencionismo, consideramos nosotros, es lanzarles en pleno rostro una advertencia a las clases gobernantes, a los partidos  políticos oficializados y oficiosos, de la llamada izquierda burguesa, que ya no aceptamos más sus engaños, su clientelismo y el oportunismo  conciliador y colaboracionista;

El abstencionismo, para nosotros, significa decirles que ya no somos sus borregos, los “acarreados por una botella de ron barato”, que somos conscientemente políticamente independientes de su dictadura;

El abstencionismo, para nosotros, como deberá ser para la clase obrera y la población  pobre de este país, significa que ya no los aceptamos ni le toleramos como clase dirigente económica y políticamente de este país.  Que nosotros mismos vamos a dirigir este país, construir una nueva sociedad y levantar nuestro propio Estado Democrático Obrero-Campesino.


Dado en la ciudad de Panamá, a los 4 días de mes de mayo del 2013.
Antonio González, Secretario General del Comité Central
Carlos Sánchez V.,  Secretario de Organización y Asuntos Políticos
Quibian Gaytan, Vocero del Comité Central


Publicado el 16 de mayo de 2013.


PARTIDO COMUNISTA (MARXISTA-LENINISTA) DE PANAMÁ

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